Italia, ¿nuevo paraíso para los superricos? La tarifa plana fiscal atrae a grandes fortunas

El año pasado, el Gobierno de Matteo Renzi desató ríos de tinta al anunciar una nueva ley que permitiría pagar una tarifa plana de 100.000 dólares en impuestos a aquellos superricos que moviesen su residencia fiscal a Italia. La medida estaba pensada para atraer grandes fortunas que ayudasen a sanear las maltrechas arcas italianas, especialmente aquellas que se disponían a salir del Reino Unido a consecuencia del Brexit.

La iniciativa parece estar funcionando: según el jefe de la oficina del ministro de Economía y Finanzas, Fabrizio Pagani, unos 150 multimillonariosse han interesado por poner en práctica esta medida. “Tenemos personas del Reino Unido, Suiza, Rusia y de los EEUU”, ha indicado en una entrevista en Londres. “Pero también tenemos noruegos y algunos holandeses. Algunas de esas personas son coleccionistas de arte. Estamos hablando de gente muy, muy rica“, ha asegurado.

Los ‘superricos’ también emigran

La regulación, aprobada en marzo de 2017, aplica ese impuesto de 100.000 dólares anuales sobre los ingresos de ese contribuyente en todo el mundo, aunque no en Italia: las actividades económicas generadas por esa persona en el propio país están sujetas a la misma tasación que el resto de individuos. Para que esta cantidad le salga rentable, el individuo debe ser propietario de una riqueza por valor de al menos 15 millones de euros, según cálculos de Stephen Loconte, de la consultora británica Loconte & Partners.

La medida está pensada sobre todo para atraer capitales extranjeros, y no para italianos que hubiesen movido su residencia fiscal a otras latitudes para pagar menos impuestos. Por este motivo, aquellos compatriotas que deseen regresar al fisco italiano deben demostrar que han permanecido en el extranjero durante al menos nueve de los 10 años anteriores. La promulgación de esta ley no fue fortuita: se anunció poco antes de que Londres se dispusiese a recortar el régimen especial de muchas de sus grandes fortunas, a las que, en caso de haber permanecido en el Reino Unido durante más de 15 años, se permitía abonar una tarifa plana de 65.000 libras esterlinas por sus ingresos en el extranjero.

Otros beneficios

En Italia, los que se acojan a este régimen podrán beneficiarse de otros suplementos, como la exención de impuestos en donaciones y herencias relacionadas con activos y propiedades inmobiliarias en el extranjero o remesas económicas, según explica un documento analítico publicado por la asesoría legal BDO. Además, si el contribuyente quiere añadir también a otros miembros de su familia como residentes fiscales en Italia, debe abonar otros 25.000 dólares adicionales anuales por cada uno de ellos.

Los ricos ocultan su dinero durante sus divorcios

La medida ha generado polémica desde el primer momento: mientras figuras como el diseñador Gianni Versace la defendieron, asegurando que la llegada de riqueza termina por beneficiar a todo el mundo, otros, como el líder del Partido Comunista de Italia, Marco Rizzo, la calificó de “socialismo para los ricos”. “Competir con los ingleses tras el Brexit, intentando a cualquier precio la llegada de ricos, solo sirve para crear un mundo de desigualdades y alimentar el populismo”, afirmó por su parte el exministro de Finanzas progresista Vincenzo Fisco.

Pero Italia no quiere quedarse atrás frente a otros países como Portugal, donde se han aplicado con éxito medidas similares. Pagani ha asegurado que, igual que sucedió en la Administración lusa, el número de solicitantes atraídos por la medida “crecerá exponencialmente”. “150 es una cifra muy buena para el primer año”, ha subrayado

Fuente: Elconfidencial

El IVA electrónico rebaja de un mes a tres días la entrega de facturas a Hacienda

El sistema automatizado SII se implanta con éxito en un año

Más del 95% de las 55.000 firmas afectadas cumplen ya la nueva medida

Hace apenas un año, las compañías españolas esperaban hasta finales de mes, o incluso del trimestre en función de su tamaño, para informar a Hacienda de las facturas que emitían o recibían. Es decir, que la Agencia Tributaria podía tardar de 30 a 90 días en conocer la facturación realizada del Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA). Un plazo que, en solo 12 meses, ha descendido al entorno de solo tres días.

Semejante revolución se debe a la entrada en vigor, el 1 de julio de 2017, del Suministro Inmediato de Información (SII), el nuevo modelo de intercambio de información en tiempo real del IVA por medios electrónicos. En el aniversario de este cambio, tanto Hacienda como los asesores fiscales y las empresas a las que asisten coinciden en señalar que la implantación de la medida ha sido un “éxito”, pese a que el proceso no ha estado exento de dificultades.

La exigencia impuesta por Hacienda suponía que el periodo para informar de las facturas emitidas o recibidas debía descender a ocho días en el segundo semestre de 2017 y a solo cuatro a partir de 2018. Los datos recopilados por la Agencia Tributaria apuntan que el plazo medio de remisión de facturas emitidas entre enero y junio de este año ha bajado ya a 3,14 días naturales (pese a que la exigencia son cuatro días laborables), mientras que el periodo de entrega de facturas recibidas cae hasta 1,91 días, de media.

Todo un hito teniendo en cuenta que 57.000 compañías, responsables del 80% de toda la facturación nacional, son sujetos pasivos del IVA integrados en el SII. Se trata de todas las empresas que facturan más de seis millones de euros al año, además de las que solicitan la liquidación mensual del impuesto. El grado de cumplimiento de sus obligaciones “supera el 95%”, según la Agencia Tributaria. Si del colectivo de empresas obligadas a cumplir el SII se excluyen las entidades exentas de presentar liquidaciones de IVA, el porcentaje de cumplimiento llega al 98%.

A 9 de julio, el sistema del SII había incorporado más de 3.800 millones de registros de facturación. De ellos, 2.800 millones se corresponden con apuntes en el libro de registro de facturas expedidas, por importe de más de 2,47 billones de euros, y casi 1.000 millones proceden de facturas recibidas, por un importe de más de 2,24 billones de euros.

El objetivo de Hacienda con este sistema es contar con información prácticamente en tiempo real, que le permita cruzar facturas emitidas y recibidas para contrastar la información, acelerando la recaudación –que aspira a elevar en 350 millones, al prevenir el fraude– y adelantando las devoluciones. Además, el proceso se simplifica al evitar la obligación de presentar los modelos 347 (información de terceros), 340 (operaciones en libros registro) y 390 (resumen anual del IVA).

De momento, el cambio normativo ha rebajado la recaudación del IVA en 421 millones respecto a 2017, según el último informe de la Agencia Tributaria, de mayo. El documento detalla que el descenso se debe de un lado a los 178 millones devueltos con mayor celeridad que el año anterior y, de otro, a que los ingresos caen en 243 millones por el efecto del calendario, ya que el SII supuso dar 10 días más a las empresas para liquidar el IVA (del día 20 al 30), lo que difiere un mes los ingresos y crea diferencias que se diluirán cuando la comparación se haga sobre un ejercicio completo con el SII en marcha.

“Las compañías se han adaptado perfectamente y ha sido un golpe de productividad para el país, porque ha permitido una gran velocidad en el control de las operaciones y en el envío de las facturas. No solo ha sido bueno para la Administración”, expone Jesús Sanmartín, presidente del Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF)

Reconoce, eso sí, que “la implantación de este sistema ha supuesto un incremento de la carga de trabajo administrativo para las empresas, la necesidad de adaptación de los programas informáticos, así como la implementación de protocolos para la gestión del nuevo sistema”, lo que ha supuesto costes y dificultades especialmente indigestos para las empresas de menor tamaño. Con todo, alega, su productividad ha mejorado al modernizar sus sistemas contables. Un éxito que está por ver si en el futuro lleva a implantar el SII en las pymes.

MULTAS Y RETRASOS

Sanciones. El nuevo sistema de intercambio automático de información del IVA con la Agencia Tributaria (SII) conlleva importantes sanciones para las compañías que incumplan el plazo máximo de cuatro días para informar de las facturas emitidas o recibidas. Deberán pagar el 0,5% del importe de la factura, por un mínimo de 300 euros al trimestre y un máximo de 6.000 euros.

Plazos. “No tenemos conocimiento de que se estén produciendo sanciones por retrasos”, expone Jaime Santonja, miembro de la Asociación Española de Asesores Fiscales (Aedaf), que asevera que la Agencia Tributaria está siendo flexible con los primeros meses de implantación del SII. Advierte, eso sí, de que la Administración tiene cuatro años para aplicar las multas, por lo que habrá que esperar a ver si castiga los retrasos.

Devoluciones. A la par que se acelera el plazo para informar de las facturas, Hacienda ha agilizado las devoluciones correspondientes –en noviembre pasó ya de 55 a 43 días– si bien desde Aedaf advierten que en sectores de difícil contraste de datos, como las constructoras o las empresas recién llegadas al sistema, el plazo medio de cuatro a seis semanas llega a dispararse a seis meses.

CAMPAÑA RENTA 2016 – Calendario para presentar la declaración de la renta en 2017

Se acerca el mes para rendir cuentas con Hacienda en 2017 por IRPF. La agencia tributaria ya ha publicado el calendario con la fecha en la que comenzará a presentarse la declaración de la renta 2016, a partir del mes de abril de 2017. Estas son algunas fechas clave:

A partir del 5 de abril de 2017: Presentación exclusivamente por internet del borrador de renta y de las declaraciones de Renta 2016 y Patrimonio 2016.

Desde el 11 de mayo y hasta el 30 de junio: Presentación en entidades colaboradoras, Comunidades Autónomas y oficinas de la AEAT de la declaración. Con resultado a ingresar con domiciliación en cuenta hasta el 26 de junio.

Hasta el 26 de junio: Presentación del borrador y declaración de la renta con resultado a ingresar con domiciliación en cuenta.

Hasta el 30 de junio: Presentación del borrador y declaración de la renta en el resto de casos.

 

NOVEDADES:

 

– Desaparece el Programa PADRE que es sustituido por el Sistema Renta WEB, una plataforma  que se generaliza para todos los contribuyentes, cualquiera que sea la naturaleza de sus rentas.

– Se aprueban los modelos 121 y modelo 122. El modelo 121 se utilizará por primera vez y será para deducciones por familia numerosa o por personas con discapacidad a cargo cuando se comunique la cesión del derecho a la deducción por contribuyentes no obligados a presentar declaración.

En el caso del modelo 122 se presentará en el plazo establecido para la presentación de la declaración. Este modelo, de deducciones por familia numerosa, por personas con discapacidad a cargo o por ascendiente con dos hijos separado legalmente o sin vínculo matrimonial, en caso de regularización del derecho a la deducción por contribuyentes no obligados a presentar declaración

 

IDENTIFICACION:

 

La presentación electrónica por internet podrá realizarse con DNI electrónico, certificado electrónico, Cl@ve PIN o número de referencia. Para todos los modelos podrá utilizarse el DNI electrónico y/o el certificado electrónico, de personas físicas, representantes de personas jurídicas y cualquier otra entidad. La Cl@ve PIN y el número de referencia sólo podrán ser utilizados por personas físicas.

 

¿ Cuanto tiempo debe conservar los documentos de su empresa?

Si usted quiere saber durante cuánto tiempo debe conservar los documentos de su empresa. Pues bien, aunque el plazo general según las normas mercantiles es de seis años, sepa que dicho plazo es superior en algunos casos…

Plazo general de seis años

Norma mercantil. Según las normas mercantiles, los libros, la correspondencia, la documentación y los justificantes relativos a la actividad deben conservarse durante al menos de seis años contados a partir del último asiento realizado.

Apunte. Según esto, el próximo día 1 de enero de 2015 su empresa podría destruir la documentación de los años 2008 y anteriores, al haber transcurrido ya más de seis años desde el último asiento de dichos ejercicios (el asiento de cierre).

Excepciones. Sin embargo, sepa que esta regla tiene algunas excepciones derivadas de la normativa fiscal, por lo que no se le ocurra destruir toda esta documentación. Aunque dicho plazo de seis años es superior al de cuatro (el plazo del que Hacienda dispone para revisar los impuestos), es precisamente la norma fiscal la que obliga a conservar ciertos documentos por más tiempo.

Supuestos especiales

Interrupciones. En primer lugar, recuerde que el plazo de cuatro años del que dispone Hacienda para revisar puede interrumpirse, bien por algún acto de su empresa (como la presentación de una complementaria), bien por actos de la propia Administración (como el inicio de una inspección que finaliza con una liquidación provisional). En estos supuestos, el cómputo de los cuatro años se inicia de nuevo, por lo que su empresa deberá guardar los documentos al menos cuatro años más desde la interrupción.

Impuesto sobre Sociedades. Por otro lado, en caso de que una operación tenga incidencia en declaraciones del Impuesto sobre Sociedades de ejercicios futuros, también deberá conservar la documentación hasta que ya no puedan revisarle dichos ejercicios.

Vea algunos ejemplos:

En caso de activos que se amorticen, deberá conservar la factura de compra al menos hasta que ya no puedan revisarle el ejercicio en el que los haya amortizado totalmente.

Si en un ejercicio obtiene pérdidas y genera una base imponible negativa (BIN) pendiente de compensar, o bien si genera deducciones que quedan pendientes de aplicar, deberá conservar toda la documentación acreditativa durante al menos diez años (a partir de 2015 ése es el plazo del que dispondrá Hacienda para revisar la procedencia de dichas partidas).

Diez años. Transcurridos esos diez años, y mientras dichas BINs y deducciones estén pendientes, sólo deberá conservar la declaración del año en que se generaron y la contabilidad de dicho ejercicio (pero a los simples efectos de justificar la existencia de las BINs, sin que Hacienda pueda ya modificarlas).

Tenga en cuenta que a partir de 2015 podrá compensar las BINs de forma indefinida (hasta ahora el límite son 18 años), por lo que puede que tenga que conservar dichos documentos por bastantes años.

IVA. Por último, si adquiere inmovilizados para su actividad por más de 3.005,06 euros, deberá conservar las facturas de adquisición un mínimo de 9 años, si son bienes muebles, y de 14 años, si son inmuebles. ¡Atención! Recuerde que para este tipo de bienes existe un período de tiempo posterior a la compra en el que es posible que deba “regularizarse” parte del IVA deducido en la adquisición, por lo que Hacienda exige que se conserven las facturas durante dicho período.

En caso de que alguna operación tenga incidencia en declaraciones de IVA o Impuesto sobre Sociedades de ejercicios futuros, deberá conservar la documentación hasta que ya no puedan revisarle dichos ejercicios.

Espero os sea de ayuda esta información.