El Gobierno restará de los pagos a las autonomías deudas a proveedores

Una de las peores señales que transmiten las Administraciones Públicas en el exterior es el alto grado de morosidad con el sector privado. Tras la línea de pago para proveedores gestionada por el ICO, el Gobierno de Mariano Rajoy se plantea ahora nuevos caminos para atajar la morosidad de las administraciones autonómicas, y planteará retener de las transferencias a las comunidades los impagos que mantengan con clientes en las centrales de compras conjuntas. El primer objetivo es el sistema centralizado de compras de medicamentos, que el Ministerio de Sanidad está ultimando.

El PP ha incluido una enmienda a los Presupuestos Generales del Estado de 2013 para que el Estado pueda “retener o deducir de los importes satisfechos por todos los recursos del sistema de financiación a las comunidades autónomas y las ciudades con Estatuto de Autonomía, las cantidades necesarias para atender al cumplimiento de las obligaciones asumidas”, reza el texto que se ha adjuntado a la ley presupuestaria.

Este nuevo mecanismo se articulará sólo en las centrales de compras que organiza el Estado con las autonomías, y que están llamadas a ser un elemento recurrente para ahorrar costes a los gobiernos regionales y mejorar la eficiencia de la entrega.

Reducir costes

La enmienda aprobada prevé la posible retención a una autonomía sólo “previa aceptación expresa de ésta en el acto o convenio a través del cual se formalice la incorporación al instrumento de cooperación”. Esto significa en la práctica que las Administraciones deberán aceptar tal condición para poder formar parte del órgano de compra.

La potestad para aplicar esta acción recae en el Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, liderado por Cristóbal Montoro, y que tiene entre ceja y ceja el cumplimiento tanto del déficit estatal como del autonómico.

El Gobierno tiene en mente utilizar las centrales de compras en diferentes ámbitos para resolver dos cosas: reducir los gastos de las Administraciones Públicas con pedidos más voluminosos con la consiguiente mayor capacidad de negociación y, por otro lado, tener controlados los gastos que realizan las CCAA. Entre todos, destaca el proyecto final de la central de compras del Sistema Nacional de Salud, que está a punto de ver la luz y para el que el Ministerio de Sanidad ha empezado a recibir solicitudes de adhesión.

La inclusión de esta enmienda coincide de lleno con las reivindicaciones de la patronal de los proveedores farmacéuticos, Farmaindustria. La organización ha pedido en reiteradas ocasiones al Gobierno que ponga freno a las deudas de las CCAA con sus clientes. Sólo en los primeros nueve meses de 2012, la patronal ha detallado que la deuda de las comunidades con los laboratorios alcanzaba ya los 2.300 millones de euros. Esta cifra no incluye aquellos impagos registrados hasta 2011, cuya factura se saldó ya con el plan de pago a proveedores del Gobierno.

El portavoz de Presupuestos del Grupo Popular, Antonio Gallego, sostiene que la medida ayudará a solventar el problema de la morosidad con los proveedores. “Proponemos favorecer la racionalización de la compra de materia prima, en el ámbito sanitario, principalmente, y centralizar las compras”, asegura el diputado a este diario.

La centralización de compras en el ámbito sanitario ya la propuso la ministra de Sanidad en el Ejecutivo de Zapatero, Leire Pajín, “pero ha estado en stand by, y la Administración nunca le ha puesto el cascabel al gato”, afirma Antonio Gallego. Las autonomías, y también las entidades locales, deberán aceptar que se le retengan ciertas participaciones de los ingresos estatales a cambio de reducir costes en los pedidos.

La compra centralizada de medicamentos y aparatos sanitarios es la pieza más importante, pero en el futuro pueden desarrollarse nuevos mecanismos. En el ámbito de Interior, fuentes del PP no descartan que se organicen mecanismos conjuntos para comprar coches oficiales de los parques móviles públicos, dispositivos, armamento y uniformes policiales, suministros para centros penitenciarios y programas informáticos, por ejemplo.

El problema de la deuda
Muchas comunidades autónomas utilizaron la línea de pago a proveedores para sacar a la luz multitud de deudas con el sector privado durante 2011. Después de la línea articulada con el Gobierno hasta 2011, son muchas las empresas y colectivos que empiezan a denunciar ya que el problema no ha tardado en renacer en este ejercicio y que va a más (la industria farmacéutica es uno de los casos más visibles).

La línea de rescate autonómico, el Fondo de Liquidez Autonómico (FLA), tuvo que ceder al final y aceptar como obligaciones las facturas de ciertos proveedores, cuando en el inicio estaba pensada solo para cubrir amortizaciones de deuda. Aunque las centrales de compras son sólo una pequeña parte de las obligaciones de las administraciones, el sector privado confía en el Gobierno para poner coto a los impagos. Los Presupuestos se encuentran ahora en el Senado y se aprobarán en diciembre.