La Seguridad Social ultima el sistema para que los autónomos coticen por sus ingresos reales

Un sistema para los autónomos que ingresan menos, paguen menos y los que ingresen más, paguen más. La Seguridad Social ultima este mecanismo para que los trabajadores por cuenta ajena paguen en función de sus ingresos reales, ha confirmado el ministro de Migraciones, Inclusión y Seguridad Social, Jose Luis Escrivá, en una entrevista en Onda Cero.

El día anterior, en el marco del Pacto de Toledo, el ministro del ramo ya hacía referencia a esta vieja reivindicación de los autónomos. Escrivá avanzó que impulsaría la implantación «gradual» de la cotización por ingresos reales con una estrategia por tramos a base de un modelo «sostenible» en el tiempo.

Para ello, explicó el encargado de la Seguridad Social, ya había conversaciones trascendentes entre su departamento y la Agencia Tributaria. «Llevan meses trabajando para dar una respuesta relativamente inmediata en el desarrollo de una estrategia por tramos», dijo. En la entrevista de este jueves, Escrivá ha adelantado que los detalles se discutirán con las asociaciones de los autónomos y hoy por hoy existe «un cierto consenso».

En una intervención en RTVE, el presidente de la Federación Nacional de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha señalado la disposición de la organización a estudiar la propuesta del Gobierno, aunque ha dejado claro que no apoyarán una propuesta que suba la cotización a este colectivo. «Una propuesta que venga a subir la cotización a los autónomos no la vamos a apoyar», ha advertido Amor.

Este mecanismo, a ojos de la vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño, también es el más justo. En declaraciones a la Cope, Calviño ha lamentado que estos trabajadores tengan que pagar la misma cotización en los años malos de menos ingresos. | Calviño: «Alcanzaremos un crecimiento económico importante en 2021 si controlamos los rebrotes».

Tras anunciar en la víspera que el Gobierno bonificará a quien se retire -laboralmente- más tarde, Escrivá ha explicado que en España hay demasiadas jubilaciones anticipadas. «Los mecanismos no están bien diseñados», ha confirmado el ministro, que piensa que hay margen para que haya menos jubilaciones anticipadas si los coeficientes de reducciones de la pensión si es una jubilación anticipada sean de facto de un 8% y no de un 2% o un 3% como ahora.

Sin salir del ámbito de las pensiones, el titular del ramo espera, bajo un acuerdo en el Pacto de Toledo, que a partir 2021 mantengan su poder adquisitivo. Escrivá se ha mostrado confiando en tener un marco estable en la revalorización de las pensiones. «Habrá que ver cuál es la inflación esperada a final de año para ver cómo evolucionan las pensiones», ha asegurado para apostillar más tarde que prevé que sea positiva.

Preguntado por la posibilidad de una congelación del sueldo de los funcionarios, el ministro se ha mostrado tajante con un «no me consta». Lo que sí ha confirmado es un plan de ahorro en la Administración Pública y no solo desde el punto de vista de los gastos si no también de los ingresos tal y como recomendó Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) con referencias a los beneficios fiscales, bonificaciones, etc.

Ingreso mínimo vital, con efecto retroactivo

En cuanto al ingreso mínimo vital (IMV), el ministro ha confirmado que hasta la fecha se han confirmado 330.000 expedientes. A su juicio, un récord. «Se han presentado 900.000 solicitudes -más que todas las pensiones de un año- y de ellas se han tramitado un tercio en tres meses», ha explicado. «De ese tercio, 85.000 ya están cobrado y eso hay que ponerlo en valor», ha dicho.

Con todo, el responsable ministerial ha reconocido que «hay cosas que tenemos que cambiar para ser más rápidos». A la espera de estas mejoras, Escrivá ha vuelto a recordar que todas las solicitudes que se vayan a presentar -van a un ritmo de 20.000 a la semana- hasta diciembre, recibirán retroactivamente desde el 1 de junio la prestación.

«Es preferible hacerlo todo bien para que después ruede de forma más ágil», ha asegurado ante las últimas críticas sobre el atasco. «Si el ingreso llega a quien no debe llegar, erosionamos la credibilidad del marco en el que nos movemos», ha indicado.

¿Qué pasa con las bajas para los padres?

Escrivá ha admitido que el sistema de bajas a los padres con niños en cuarentena no está todavía cerrado. «Los agentes sociales nos han pedido discutirlo y tendremos una reunión con ellos próximamente», ha dicho. En este sentido, el ministro ha pedido prudencia y ha recordado que el Gobierno ya ha asumido el coste de las bajas laborales de las personas contagiadas de covid-19.

«La conciliación se ha buscado por distintas vías. El gobierno lo que hizo primero es clasificar el coronavirus como una enfermedad que supone baja por accidente laboral. Todo el mundo que ha sido infectado por la pandemia o tiene que ser cuarentena do, asume el coste la seguridad social», ha puesto sobre la mesa Escrivá para posteriormente dar cifras. Ha asegurado que el coste de esta política, de asumir las bajas por coronavirus han supuesto unos 2.000 millones de euros. «Es un coste enorme», ha detallado.

Un 20% de trabajadores sigue en Erte

Sobre la situación de los trabajadores que siguen en situación de Erte total o parcial por la pandemia, el ministro ha afirmado que la intención es discutir con los agentes sociales un esquema que permita y focalice en las empresas que siguen restringidas en su actividad y una exoneración fuerte de las cuotas a la seguridad social para protegerlas.

«Nos quedan 20% de trabajadores que están en una situación de Erte total o parcial. De ese 20%, hay un tercio que son sectores relacionados con turismo, transporte aéreo, ocio… que no van a poder recuperar la actividad hasta dentro de unos cuantos meses», ha lamentado.

Fuente: El Economista