¿ES POSIBLE UNA JORNADA LABORAL DE 4 DIAS EN ESPAÑA?

La huelga de La Canadiense fue la primera gran victoria obrera de la historia, con la que se consiguieron ocho horas de trabajo, ocho horas de descanso y ocho horas de ocio. Fue el 1 de octubre de 1919 cuando España se convirtió en el primer país de Europa que implantó una jornada laboral de ocho horas.

En España, la media de horas trabajadas a la semana es de 36, pero, por ejemplo, Francia hace 25 años que introdujo las 35 horas semanales. Suecia ha llegado a experimentar con la jornada de seis horas diarias y Dinamarca tiene una media de 29 horas de trabajo, la más baja de todos los países industrializados, según la OCDE.

Según la Universitat Oberta de Catalunya, a partir del año 2000, las leyes danesas se modificaron para proteger y promover el equilibrio entre vida y trabajo. «Los beneficios de reducir la jornada son muchos: mejor calidad de vida para el trabajador, más ocio, conciliación personal y familiar, proyectos de pequeño emprendimiento y crecimiento del empleo gracias a la contratación de trabajadores para cubrir las horas que queden disponibles», afirma Antonio Fernández García, también profesor de los Estudios de Derecho y Ciencia Política de la UOC.

En organizaciones en las que se ha implementado la jornada semanal reducida, el 64% de los jefes creían que había aumentado la productividad

Asimismo, según una encuesta a más de 2.000 empleados y 500 empresarios ingleses, el 77% de los trabajadores veía un vínculo claro entre una jornada de cuatro días y una mejor calidad de vida.

En organizaciones inglesas, en las que se ha implementado la jornada semanal reducida, cerca de dos tercios (64%) de los jefes creían que había aumentado la productividad de su personal y la calidad del trabajo debido a una reducción de los días de baja por enfermedad y al aumento general del bienestar. Sin embargo, el 45 por ciento de los trabajadores encuestados estaba preocupado porque pasar menos tiempo en el trabajo podría hacer pensar a los compañeros que eran perezosos.

¿Es posible implantarlo?

«Si los representantes de los trabajadores (sindicatos, comités de empresa) y los empresarios (patronales y grandes empresas) negocian el acuerdo de rebajar la jornada laboral establecida por ley», explica Fernández. Pero, alerta, en España no hay voluntad de hacerlo porque ahora mismo la normativa es muy flexible, el impacto podría ser bajo y los empresarios prefieren contratar a un trabajador cuarenta horas que a dos veinte horas.

«España es un país muy dedicado al sector de los servicios, hay un alto nivel de presentismo en el lugar de trabajo (bares, hoteles, comercios, etc.), tiene niveles elevados de economía sumergida y trabajadores con una parte del salario vinculada a objetivos para cuyo cumplimiento se ven obligados a sobrepasar la jornada ordinaria», afirma.

«La tecnología siempre ha permitido alargar la jornada y aumentar la producción; en este sentido, las TIC no son una excepción, permiten que determinados empleados puedan trabajar fuera del puesto de trabajo», explica Fernández. Además, según un estudio de Edenred y de la consultoría Ipsos, el 65 por ciento de los trabajadores españoles trabaja fuera del horario laboral.

FUENTE: El Economista

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